miércoles, 29 de enero de 2014

CLEPTOCRACIA Y DELINCUENCIA POLITICA EN REPUBLICA DOMINICANA

                 

Cleptocracia y delincuencia política



El delincuente es la persona que delinque, el que comete un  delito de manera permanente y reiterada, violentando las leyes, que debe ser digno del castigo por la sociedad, en correspondencia con el grado, altura o nivel del hecho  y de acuerdo al Código Penal.
En la República Dominicana con mucha frecuencia se habla de la delincuencia, para referirse a la delincuencia menor, a la delincuencia juvenil, delincuencia en el barrio, a los delincuentes de los extractos más bajo de la sociedad, pero en pocas ocasiones analizamos la delincuencia en la política, aquella que involucra a grupos que se organizan, asocian y planean para afectar el erario público.
Existen cientos de investigaciones para tratar de explicar las causas de la delincuencia común, vinculándola a la desigual social, la pobreza, la exclusión social, el desempleo, la deserción escolar, entre otras teorías, pero esos factores no aportan mucho para el análisis de la delincuencia en la política. En ese sentido, vamos tratar de puntualizar algunas ideas al respecto, partiendo del hecho de que la delincuencia política, se refiere a: “los delitos realizados por políticos, funcionarios públicos electos o designados”.
El Código Penal Dominicano en su artículo 123 tipifica la Coalición de Funcionarios cuando: “Los funcionarios o empleados públicos, las corporaciones o depositarios de una parte de la autoridad pública que concierten o convengan entre sí la ejecución de medidas y disposiciones contrarias a las leyes, o que con el mismo objeto lleven correspondencia o se envíen diputaciones, serán castigados con prisión de dos a seis meses, e inhabilitación absoluta de uno a cinco años, para cargos y oficios públicos”.
La delincuencia en la política interviene más de un sujeto u individuo, con el objetivo de la comisión de un delito, trasgredir las normas y se organizan para dichos fines, planifican los hechos delictivos y tratan de operar de manera sistemática, permanente y continua.
Una particularidad de la delincuencia política es el modo de operar, la premeditación, la alevosía, las alianzas y vínculos en las instituciones públicas o privadas y entre los distintos poderes del Estado. Además la generalización de las redes y coordinaciones  entre los partidos políticos para delinquir, favoreciendo la extensión y continuidad de los actos delictivos, con ello la corrupción, la impunidad convertida hoy en complicidad de la delincuencia política.
En ese sentido, la delincuencia política opera u actúa con mucha precisión técnica y estrategia para ejecutar el ilícito con rapidez, astucia, abusando del poder para el enriquecimiento personal o favorecimiento ilegal e ilegítimo de sus allegados, amigos o relacionados políticos, en contra de los intereses de la población.
Cuando nos referimos a la corrupción política, indicamos una asociación de la delincuencia política para adueñarse de la administración pública, controlar las actividades económicas, gestionar contratos leoninos con las instituciones públicas, entregar de concesiones, conseguir construcciones de obras para obtener beneficios ilegales, entre otras modalidades y manifestaciones.
Cuando se configura e institucionaliza, sin sanción y castigo el delito en la administración pública y el mismo se convierte en una práctica extendida en los diferentes estamentos del Estado, se crean las condiciones para el surgimiento de una CLEPTOCRACIA, que no es más que un gobierno integrado por personas vinculadas y señaladas en actos de corrupción, en una cleptocracia la corrupción es estructural, sistémica y nace desde el propio Estado.
La Cleptocracia viene del griego KLEPTEIN sinónimo de ladrón y KRATOS gobierno, la misma se desarrolla con la institucionalización de la corrupción, del nepotismo, del clientelismo y se extiende cuando las acciones delictuales quedan impune y constituyen gobiernos cerrados sin la fiscalización y el control, cuando se manipulan los procesos electorales y se financian campañas con dinero ilícito, capturando  el  Estado y buscando que el sistema sirva a sus fines e intereses.
La delincuencia política apoya sus acciones en una cleptocracia, con estrategias mediáticas, para lo cual cuentan con medios de comunicación, con manipuladores de la opinión pública, con estructuras de redes de lealtades para garantizar el funcionamiento del sistema y para perpetuarse en el poder, para lo cual tratan de concentrar todo el poder posible, con lo cual garantizan facilidades para el hurto de los recursos públicos.
Para garantizar sus actividades y beneficios recurren a préstamos e incrementan la deuda pública para tener más posibilidad de maniobra, también diseñan un sistema impositivo que le permita mayor acceso a recursos para su beneficio particular, sobre la base del empobrecimiento de la mayoría de la población, la cual no tiene acceso a servicios públicos de calidad, sus derechos son vulnerados de manera reiterada y el Estado Social Democrático de Derechos, es sólo un enunciado en la Constitución Política.

No hay comentarios:

Publicar un comentario